Algunos de los museos más raros del mundo

Si bien el Da Internacional de los Museos se celebra cada 18 de mayo con el objetivo de concienciar sobre el hecho de que los museos son un importante medio para el intercambio cultural y el enriquecimiento de las culturas, así como para el desarrollo de la comprensión mutua, de la colaboración y de la paz entre los pueblos.

Dejando esto de lado, hoy te cuento algunos de los museos más curiosos que pueden existir en el mundo.

Para abrir esta lista se encuentra:

El Museo de la Deuda Externa

El visitante aficionado o curioso por la historia político-económica del país anhelaba una visita al Museo de la Deuda Externa Argentina.

Dependiente de la Facultad de Económicas de la UBA (Avenida Córdoba 2122), el sitio fue creado a comienzos de la década del 2000 por iniciativa de graduados y docentes que apostaron por abrir el debate sobre el endeudamiento nacional con datos.

También lee : BTS y UNICEF celebran el éxito de su campaña LOVE MY SELF

Con una cronología sobre la historia de la deuda, el recorrido se realiza a través de paneles que se refieren al tema desde la Independencia hasta hoy, con imágenes, folletos, documentales institucionales, juegos y acceso a una serie animada.

 “El móvil de esta iniciativa fue la voluntad de divulgar la problemática de la deuda, cuyo bajo nivel de tratamiento tanto a nivel mediático como académico, no se condice con su alta importancia como condicionante político y económico del desarrollo nacional”, señala el museo.

El Museo de las relaciones rotas, Zagreb, Croacia

fFue fundado por una pareja a la cual se les acabó el amor y no sabían qué hacer con tanta poesía, regalos de San Valentín, libros compartidos, cafeteras, cucharas y otros muchos objetos comprados entre los dos en los cuatro años de relación, y decidieron recopilar más objetos de amigos en su misma situación para exponerlo todo bajo el título “Museo de las relaciones rotas”.

El Museo de la comida quemada, Arlington, Massachusetts

Este museo abre de forma esporádica y con visitas bajo reserva y fue idea de la artista estadounidense Deborah Henson-Conant.

Todo empezó un día del año 1980, en el cual se le quemó la comida y de ahí le surgió la idea. Un museo que expone todo tipo de comida quemada, como pasteles, chocolate, salchichas naranjas, etc.

Museo del Arte Malo

Ubicado en un antiguo sótano de un pueblo de Massachusetts, Estados Unidos, se encuentra uno de los museos más raros del mundo: ¡Bienvenidos al Museo del Arte Malo!

Retratos deformes, colores chillones, perspectivas inimaginables… En sus paredes podemos ver expuestas más de 600 obras que no imaginaríamos en museos como el Prado o el Louvre. En definitiva, un espacio que celebra la labor de los artistas cuyo trabajo no sería reconocido ni apreciado en ningún otro lugar más que este.

Museo Subacuático de Arte

El Museo Subacuático de Arte, MUSA, está situado bajo las aguas de Cancún y cuenta con más de 470 estatuas sumergidas para disfrute de buceadores o usuarios de esnórquel.

Es probable que se trate del único museo del mundo en el que se necesita equipo de buceo para entrar en él. Esta extravagancia escultórica sumergida se encuentra en uno de los cuerpos de agua más claros del mundo, el Parque Nacional Marino Mexicano en el Caribe.

Las esculturas (situadas a 3-6 metros de profundidad) representan a residentes e incluso algunas celebridades.

 Además todas ellas están hechas de materiales especiales respetuosos con el mar, lo que significa que al final, esta atracción se convertirá en un impresionante arrecife de coral por sí mismo.

MUSEO DE LAS BRUJAS (Zugarramurdi, Navarra, España) 

 Este centro se encuentra en el antiguo hospital de Zugarramurdi, no muy lejos de las cuevas del mismo nombre donde transcurre la historia.

 Este espacio museístico, inaugurado en 2007, es un homenaje a las personas que fueron víctimas de una ola de pánico brujeril, y de una Inquisición que necesitaba imponer su autoridad.

 Este espacio pretende romper con la imagen folklórica de las brujas y dar a conocer otra realidad:la de las mujeres y hombres acusados de cosas inverosímiles y finalmente quemados en una hoguera.

Museo Rocsen

Un colmillo de narval, una momia nazca de Perú, un mandolín zulú del Congo africano, insectos extintos y una motocicleta con doble tracción conviven en el Museo Rocsen, ubicado en la localidad traslaserrana de Nono (Córdoba), e inaugurado en 1969.

 Imponente desde la fachada, sobre la que reposan 49 estatuas de personajes históricos esculpidas por su fundador, está a cargo del antropólogo, artista y coleccionista francés Juan Santiago Bouchon.

Autodefinido como un espacio multifacético, el sitio abarca un centenar de temáticas de las más variadas disciplinas, desde la ciencia y el arte a la tecnología.

 Posee rincones dedicados a distintas culturas y secciones sobre física, química, biología, radiocomunicación, música y otras especialidades.

 Presenta colecciones de automóviles y carruajes, instrumentos, piezas de arqueología americana, objetos vinculados al mar, máscaras, juguetes y vestimentas de distintas épocas, un área de minerales y, entre muchos otros fondos, cámaras fotográficas y cinematográficas.

Con un promedio de 40.000 visitas anuales, el museo (ubica en la calle X5887, Nono) abre  sus puertas al público los fines de semana.

La lista podría seguir y seguir, hay museos de calcetines o medias, de los inodoros, de momias e incluso vampiros, entre muchísimos otros alrededor del mundo.