Argentina se movilizó contra las granjas porcinas

Durante la última semana las calles argentinas fueron escenario de una movilización, impulsada por organizaciones ambientalistas y sociales, para visibilizar el avance de tratados comerciales que atentarían  contra la sociedad.

Según diferentes colectivos, se está negociando un proyecto de 25 granjas industriales de cerdos, con 12.000 madres cada una. La intención es proveer a China de 900.000 toneladas anuales de carne porcina.

El acuerdo para que esto suceda tiene firma prevista para septiembre de este año, puesto que se desmintió que ya se haya firmado. La decisión se trabaja en una mesa interministerial, conformada por las carteras de Agricultura, Producción, Cancillería y Ambiente.

Frente a esto el malestar social es claro. Con buen criterio, las organizaciones que se oponen al acuerdo denuncian que las megafactorías se basan constitutivamente en el maltrato a los cerdos a través de hacinamiento y menor espacio posible para engorde, mutilaciones, aplicación masiva de antibióticos y antivirales ante bajas defensas. 

Además, acusan la producción desmedida de gases de efecto invernadero que son caldos de cultivo para virus zoonóticos que pueden realizar un salto interespecie hacia los seres humanos.

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Desde la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones (CBFS) expresaron:  “En todo nuestro país plurinacional se desarrollarán marchas, concentraciones, artivismos e informativos para defender nuestro territorio de este vergonzoso negociado de industrialización animal que solo aporta más saqueo, más ecocidio, más extractivismo y peligro de nuevas pandemias”.

Por su parte, desde FAIR Argentina agregaron: “Las megacorporaciones, el Gobierno nacional y los Gobiernos provinciales son responsables. El reclamo hacia estos actores es cada vez más fuerte, inocultable por los medios hegemónicos”.

Pero eso no es todo, denuncian que el alimento de esos cerdos proviene del agronegocio, transgénicos, agrotóxicos. Siguiendo esa línea, las consecuencias que veríamos irían desde pueblos fumigados, desmontes, desalojos de comunidades, pobreza y enfermedades.

Las organizaciones sociales enfatizan en que la movilización social es fundamental en estos casos, para que la sociedad sepa lo que sucede, ya que los grandes medios no muestran o lo muestran de manera favorable, debido a los intereses políticos y económicos a los que responden.