COP 26: oportunidades y desafíos

La Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) se refiere a una reunión que desde hace 3 décadas convoca a todos los líderes del mundo para establecer una respuesta global a la emergencia climática. A veces, considero, son exitosas y fructíferas. Mientras que otras son totalmente improductivas.

Este año la COP 26 se realizará en Glasgow, Escocia. Del 1 al 12 de noviembre. La situación actual es preocupante. El calentamiento global está avanzando más rápido de lo que creían los científicos. Además, se confirma que son los humanos los causantes de esta. Algunos efectos producidos ya son irreversibles.

El IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) en el 2018 publicó un informe especial en el que sostenía que el mundo debe reducir un 45% de Gases de Efecto Invernadero (GEI) para evitar un calentamiento catastrófico para el 2030. En otras palabras, tenemos 9 años para conseguirlo.

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De la mano con lo mencionado, y no en vano, según una encuesta realizada por investigadores de la Universidad de California a jóvenes entre 16 a 25 años, afirman que el 59% de los mismos sufren de “ansiedad climática”. Debido a que, justamente, creemos (me incluyo) que los Gobiernos no están haciendo lo suficiente para evitar una catástrofe climática.

En el caso de Argentina, conviven 2 cuestiones que pueden llegar a ser consideradas contradictorias: lo urgente y lo importante. Lo urgente es la pobreza que azota al 50% de la población, que hace que la deserción escolar no pare de acrecentarse, y que cada vez deja a más personas fuera del sistema. Por otro lado, lo importante es la cuestión ambiental. Entonces: ¿cómo combatir el cambio climático con hambre en la panza?.

En la balanza del país se dice jugársela por lo social. Sin embargo, la pobreza como mencioné no para de crecer. Conseguir trabajo es cuestión de suerte más que de experiencia, y si te ofrecen un trabajo en negro se acepta, aunque la explotación laboral sea la que predomine. En definitiva, los jóvenes tenemos el importantísimo rol de no solo reducir los GEI sino también de combatir la pobreza y la falta de educación. (¿Cómo no vamos a sufrir de ansiedad?)

La educación ambiental es algo en lo que Argentina necesita enfocarse y darle prioridad. Al igual que el Ministro de Ambiente necesita tomarse con seriedad las promesas que realiza. Porque estamos en emergencia climática, y depende nada más ni nada menos que de nosotros revertir esta situación.