El duelo post-aborto en las mujeres

Para nadie es un secreto que entre muchas de las deficiencias que se observan en Latinoamérica, se encuentran tabús, decadencias y la mala atención médico-psicológico hacia las mujeres que sufren un aborto. Una situación donde no solo se sufre una pérdida y consecuencias físicas, sino también se vive un  duelo psicológico y la falta de educación y atención sobre el mismo.

Es importante recalcar la relevancia y la presencia de la salud mental en este tema, la cual ha cobrado mayor protagonismo en los últimos años en muchas situaciones traumáticas o dolorosas por las que se enfrentan un sinfín de personas constantemente, demostrando que es igual de importante que la salud física.

Respecto a este cuidado, según el portal web MedlinePlus: “Afecta la forma en que pensamos, sentimos y actuamos cuando enfrentamos la vida. También ayuda a determinar cómo manejamos el estrés, nos relacionamos con los demás y tomamos decisiones. La salud mental es importante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la adultez y la vejez”.

Relacionado a esto, en la actualidad un asunto tan importante y polémico como lo es el aborto, no se encuentra ajeno a estar ampliamente relacionado con la salud mental de la mujer, pues existe un tema poco mencionado el cual es el duelo post aborto que enfrentan las mujeres, sin importar si fue inducido o no.

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Este tema ha sido invisibilizado, sobre todo en América Latina, pero antes de llegar a ese punto es necesario definir de qué trata este duelo.La muerte es un tema complicado y delicado, cada persona sufre su duelo de forma distinta, pues perder a un ser querido no es fácil y se necesita tiempo para superarlo. Luego de abortar surge lo que se conoce como duelo post aborto, ya que así el bebe no haya nacido, se está teniendo una pérdida de lo que más adelante sería un hijo.

Ante el hecho de traer una vida al mundo, los estudios sugieren que después de un aborto espontáneo, entre el 30% y el 50% de las mujeres experimentan ansiedad y entre el 10% y el 15% experimenta depresión, que generalmente dura hasta cuatro meses.

De igual forma, en un estudio realizado en el año 2016 por parte de la Dra. Jessica Parker para OBYGN, resalta que cuatro de cada 10 mujeres que sufrieron un aborto espontáneo padecieron posteriormente de trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Según el psicólogo venezolano Alejandro Becerra, las repercusiones psicológicas que trae consigo un aborto varían según el contexto de la madre, es decir, la espera que tenía la madre respecto al embarazo. Si era algo planificado o deseado, y se tuvo alguna complicación por la que no había mas opción que abortar o simplemente por un aborto espontáneo; las consecuencias serán negativas, pudiendo desencadenar en trastornos de ansiedad y depresión.

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Por otra parte, la situación varía cuando el embarazo es no deseado, ya sea porque fuese producto de una violación o no planeado, las consecuencias podrían ser “positivas” o mejor dicho,” menos negativas”, ya que la madre pudiera llegar a sentir de cierto modo un alivio, aunque evidentemente cada caso es distinto. Si el aborto fue planificado, las repercusiones psicológicas podrian ser de culpabilidad o tambien de consuelo.

Como se menciona, el contexto es muy importante para entender cómo se siente la madre; sin embargo, no se descarta que en cada caso puedan surgir consecuencias diferentes tras sufrir un aborto como los problemas emocionales y trastornos psicológicos, por lo que es importante el acompañamiento psicológico para la superación de este suceso.

Es preciso acotar que a nivel mundial, y muy presente en los países latinoamericanos, las mujeres que sufren un aborto, la mayoría de las veces tienden a ocultar su experiencia para evitar la estignmatización y reprimir sus sentimientos y emociones, lo cual, para esta trágica experiencia, es perjudicial. Esto, ya que pasan por un momento de duelo, culpa y soledad que pueden desencadenar en trastornos psicológicos de no ser tratadas con la suficiente atención.

Bajo los hechos en cuestión, según un estudio de la Universidad Cooperativa de Colombia, aclara que algunas de las consecuencias a nivel emocional de sufrir un aborto espontáneo van desde somatizaciones, culpa, depresión, profunda decepción, entre otros factores. Por otro lado, al sufrir un aborto inducido, clarificar las consecuencias puede ser más complicado a nivel general puesto que todo dependerá de cada mujer, sus principios, su moral, su cultura y la razón de su desición.

Igualmente, a lo largo de los años se han hecho estudios y encuestas para intentar describir u organizar de manera general el síndrome post-aborto que, según Pinto para el año 2017, por la presencia de factores como negación, culpa, ansiedad, represión emocional y depresión.

Tras los hechos antes mencionados, entre muchos aspectos en los que Latinoamérica sigue en proceso de aprendizaje y evolución, es importante tomar en cuenta la relevancia en la atención sobre la salud mental hacia las mujeres que sufren un aborto cualquiera sean las razones para poder proteger y salvaguardar su integridad y poder dejar atrás viejos tabús o creencias limitantes las cuales perjudican el desarrollo de la mujer en la sociedad.