Hombres, los odio (Pt.2): TINDER

Así es, estoy de vuelta y recargada. Tenía en mente seguir con la lista que tengo anotada sobre los varones despreciables que pueblan el multiverso, pero pensé en algo.

Soy socia vitalicia de Tinder, hace más de tres años de manera intermitente y nunca dejó de asombrarme cómo, con descripciones paupérrimas y una débil selección de fotos, los varones logran salir con gente.

En vista de esto y de mi bagaje experiencial en la app del fueguito, te traigo una selección de perfiles masculinos analizados por moi.

Tenemos lo que él dice, y lo que sabemos que quiere, la mayoría de las veces totalmente contrario a su discurso acaramelado.

Cinturones abrochados, este paseo es turbulento.

E, 31

“Abrazar a alguien. Nada serio a menos que hagas mérito. No me interesa el chat eterno. No me pidas fotos que no soy fotogénico”.

Lo que E quiere es sexo, pero te la va a disfrazar de forma progresista diciendo que quiere un “vínculo libre”, que el amor no ata e interminables estupideces propias de un delirio de Ravi Shankar, pero tomadas por un varón promedio.

¿Nada serio a menos que haga mérito? Mirá que he tenido que laburar encuentros sexuales duramente como en madera y yeso, diría Jack White. Sin embargo, por lo que veo, no hay cita con E que valga el esfuerzo.

“No me interesa el chat eterno”, mejor conocido como “te voy a escribir un viernes a las dos de la mañana para que vengas a ligar a mi departamento, si me decís que no sos tremenda vueltera y aparte te hacés la difícil, quién te creés flaca”.

Una persona con el raciocinio suficiente como para acudir a un encuentro sexual cuando yo tengo ganas, no cuando a vos se te sube la mostaza, eso me creo, E.

“No me pidas fotos que no soy fotogénico”: soy feo, pero descubrilo mejor en la primera cita, guiño guiño.

D, 25

“Cuarentena de m******”

D está en Tinder desde 2015. Seguro había cuarentena por murciélagos asesinos en Filipinas y nosotras, que no somos gente de mundo, no lo sabíamos.


D quiere mostrarse relajado, como si le diera igual estar en una app de citas tanto como si no.

D es de la camada de varones que no acepta que sigue en Tinder luego de varios años porque el problema es él, no las chicas, ni la cuarentena, ni el covid.

A, 33

“Médico. Sin ganas de boludear”

A quiere hacer chapa con el hecho de que es profesional de la salud, y eso nos da la pauta de que A hace de su profesión, su personalidad.

Una cita con este infumable debe ser un sinfín de historias suyas de cómo extirpó un quiste de un testículo o le salvó la vida a un anciano, críticas a los psicoterapeutas y cómo “no son profesionales de la salud de verdad”.

A, a esta altura, preferiría que fueras Harold Shipman. Tus historias de testículos me aburren tanto como vos.

También busca sexo, obvio. Analicemos, el día de mañana puede ser tu médico en una urgencia… tratalo suavemente.

W, 47

(W tiene una descripción larga y poco significativa al análisis. Sin embargo, en una parte hay una joyita).

A ver…un poco me he cansado. Si sos hombre, mujer trans o cualquier cosa que no sea MUJER no des like. No es discriminación es ELECCIÓN, vos definite como desees, pero no quiero estar dando explicaciones. No me interesa ser amigo x lo tanto busco a alguien que quiera más que eso. Lo que se dé, pero más que una amistad”.

W es un transfóbico promedio. Podría fácilmente no dar like a los perfiles de otros varones o mujeres trans que, sé que va a ser complicado de entender para él, también son mujeres.

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W tiene la masculinidad muy frágil, y siente que pisoteando a personas LGBTIQ+ legitima su heterosexual de macho-argentino-espalda-peluda.

W es un cuarentón primitivo que claramente no comprende los beneficios de la virtualidad que le permite dar like o no a quien él quiera.

Y sí, sí es discriminación, W.

“Lo que se dé, pero más que una amistad”: W ha sido rechazado al punto que tiene que aclarar que, si le das like, más te vale estar dispuesta a comprometerte o comerte ese bizcochito. Go hard or go home, amiga. Es como el shampoo con instrucciones.

H, 21

“El único detalle es que soy más alzado que nieto primerizo (Adjunta su usuario de Instagram)”

(Aclaración para lectores de otros países: quiere decir que está cachondo 24/7)

A H lo seguís en Instagram y lo primero que vas a encontrar en tu casilla de mensajes es una foto suya en una situación comprometedora, y el bombardeo no tendrá fin hasta que decidas bloquearlo. Te lo avisé.

H aprovechará cada oportunidad posible para tocarte, con o sin tu consentimiento, bajo la premisa “así soy yo”.

Se va a excusar diciendo que él lo aclaró en su perfil de Tinder, que vos ya lo sabías de antemano, y cuando reacciones de forma negativa a sus avances de primate, H va a:

  1. Insultarte
  2. Intentar trabajarte desde la culpa (mirá cómo me ponés)
  3. Dejarte como una “histérica” frente a sus amigos igual de primates.
  4. Todas las anteriores

F, 25

“De visita dos días en (ciudad)”

También conocido como: quiero tener sexo con tantas locales como pueda.

Cualquier semejanza con un cachorro al que le quitan la correa es pura coincidencia.

D, 38

D, al igual que W, tiene una descripción poco significativa, hasta que…

“No hace falta que sepas de música, pero por lo menos que sepas quién es John Lennon”

Oh lalá, connoisseur de lo bueno, melómano empedernido, astro de la teoría musical.

Todos sabemos quién es John Lennon, D es un snob. Seguro piensa que Slash es el mejor guitarrista de la historia.

A D lo agarra una chica con vasto conocimiento musical y va a responder con monosílabos el resto de la cita, enculado porque una hembra sabe más que él.

Pd.: D tiene una foto cruzando la icónica calle que va al estudio Abbey Road. Te lo dije, snob.

J, 42

Pasarla bien, sin decir con quién!”

J va a llegar a casa después de su encuentro y va a grabar un audio a su grupo de amigos cuarentones en WhatsApp para contarles de “la pendeja con la que salió”-aclaro, pendeja porque tiene configurada mi edad y probablemente menos también.

J, Dios te guarde…y olvide dónde.

T, 36

“Amo la cerveza helada, la moto y el fútbol”

“Ya me conoces Marge, me gusta la cerveza fría, la tele fuerte y los homosexuales, locas, locas” … ¿O solo yo lo interpreté así?

Sigo sin entender cómo llevamos 300 mil años de existencia como especie, teniendo que reproducirnos con sujetos así para perpetuarnos. ¿Cuánto falta para que lleguemos a lograr la partenogénesis?

Gracias por acompañarme una vez más en el tour de las pesadillas de ser mujer hetero, pero no tanto. ¿Habrá tercera parte? Nadie sabe.