Influencia Inconsciente

En los últimos meses, las redes sociales han sido las plataformas donde se han viralizado las trágicas pérdidas de jóvenes influencers al poner a prueba sus límites mediante peligrosas hazañas, para generar contenido en sus perfiles, haciéndonos cuestionar sobre el nivel de consciencia que se comparte a través de internet, llevando muchas veces a terribles consecuencias e incluso, la muerte.

Actualmente, las personas buscan convertirse en influencers, pues las redes sociales van ganando un posicionamiento muy destacado a nivel internacional, donde los individuos pueden llegar a volverse famosos y ganar dinero dentro del ámbito. Sin embargo, muchas veces los límites para obtener dicha fama suelen sobrepasar lo extremo hasta volverse letales para su vida.

Un ejemplo de esto es podemos encontrar a  Wu Yongning, quien era conocido por tomarse arriesgadas fotos sin ninguna protección en rascacielos, haciendo lo que se conoce como rooftopping, que, a pesar de ser todo un experto, un desliz cobraría su vida en el año 2017 al intentar sorprender a su público con otra casi imposible foto.

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En junio del 2017, la youtuber Monalisa Pérez, fue detenida después de asesinar a su pareja, Pedro Ruiz. Ellos realizaban un video que pretendían subir a YouTube, donde querían demostrar como una enciclopedia podía ser capaz de parar una bala disparada por un Desert Eagle calibre 50, a apenas 30 centímetros de distancia.

Por otro lado, en el mes de julio la influencer hongkonesa Sophia Chung (32 años), quien cayó de un acantilado y murió mientras trataba de tomarse una fotografía. Chung había ido a una excursión en Pineapple Mountain con sus amigos, mientras se preocupaba por tomarse la selfie perfecta en la cascada, tropezó y cayó desde una altura de 4.8 metros.

Incluso, a principios de año a influencer brasileña Ygona Moura, después de incentivar por medio de sus redes a sus seguidores a salir de fiesta, aglomeraciones y no usar protección adecuada contra el Coronavirus, resultó contagiada del mismo y en estado crítico, del cual logró recuperarse para rectificar y llamar a tomar consciencia sobre la situación actual mundial por pandemia.

En casos más actuales podemos destacar a la influencer Kubra Dogan, quien con tan solo 23 años perdió la vida el pasado mes de agosto tras un mal paso sobrearriba en el techo de su edificio al intentar grabar un nuevo trend con su prima. I, incluso, su acompañante pudo grabar el momento exacto donde Dogan colapsa hasta 50 metros de altura durante un corto video viralizado.

No obstante, no solo aquellos que tienen millones de seguidores son los afectados. , Eel pasado 17 de agosto una joven de Medellín perdió la vida después de resbalarse desde un muro de contención de 5,41 metros de altura al intentar tomarse una selfie, la chica después de ser arrollada por un bus que justo iba de paso en la vía, a pesar de ser atendida en el hospital, falleció el pasado jueves.

Con esto podemos destacar que, en cuentas de Facebook, Instagram, Twitter o Tiktok, las personas hacen hasta lo imposible por ganar más seguidores y en algunos casos llegan a comprometer su vida o la vida de otros, por unos cuantos likes, momentos en los que se sienten invencibles, dando por hecho los peligros que pueden afrontar.

Es por eso que debemos preguntarnos ¿hasta dónde debe llegar la “creatividad” de las personas para evotar poner en riesgo su vida? Además, cabe resaltar el mensaje que están dejando a su audiencia y el peligro de muchas veces olvidar que, en el mundo real, lejos fuera de las cámaras, los likes y los seguidores, somos seres humanos vulnerables y nuestro mayor compromiso es cuidar de nuestra integridad y dejar una buena influencia sobre las demás personas.