La bandera se quedó sin colores

El machismo, los prejuicios, la intolerancia y el miedo de ser “no heterosexual” en Colombia es un hecho. Solo entre enero del 2014 y junio del 2019 fueron asesinadas 542 personas por este motivo. Pese a que en Colombia la discriminación y violencia a razón de la orientación sexual e identidad de género está prohibida ante la ley, muchas veces esto queda impune.

El 2020 fue el primer año en el que el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) realizó el censo de población LGTB+ en Colombia, el resultado mostró que al menos 256.000 habitantes del territorio se identifican como gays, lesbianas o bisexuales. Por otro lado, el 0,05% de la población se identifica como transgénero. Hasta la fecha jamás se había visto un estudio para conocer la cantidad de personas que pertenecen a dicha población.

— Llévenme para la clínica ¡Sálvenme mi mano! — gritaba Luis Álvarez Campuzano mientras veía su antebrazo ensangrentado y mutilado. Al mismo tiempo que su agresor huía y la oscuridad nublaba su visión. En Santander y Colombia cada día se presentan más casos de acoso, discriminación y violencia contra una comunidad que históricamente ha sido oprimida. Ser “diferente” en América del Sur fue y es una pesadilla. 

Vivo libre y con tacones (Rechazo familiar) 

Anderson Marín Garavito es un joven de 25 años oriundo de Barrancabermeja, Santander, quien se desempeña como Tecnólogo en gestión de negocios. Expresa que, como hijo único, nunca le faltó nada y siempre tuvo todas las comodidades que necesitaba. Le gustaba El Manga (historieta japonesa) y el anime (animación japonesa), se definía a sí mismo como una persona introvertida. —Toda mi niñez me cuestioné, yo fui un niño muy delicado—. Cuando tenía 8 años su madre se fue para Bogotá y al cumplir 12 falleció de cáncer. Durante el colegio no se sentía “normal”, siempre sintió que algo en él era diferente, pero aun así tuvo una novia con la que terminó por la misma razón.

Cuando entró a las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS), a los 17 años, se mudó para Bucaramanga y todo comenzó. —Conocí al primer hombre que me movió el piso y fue raro para mí. — Comentó Marín. Su padre era alcohólico, por lo que los problemas fueron en aumento, y cuando todos se enteraron de su homosexualidad, sería solo la génesis de un apocalipsis. Su padre lo maltrataba psicológicamente. Su tía, con la que vivió desde que su madre murió, comenzó a revivir su pasado y a atribuirse culpas que no merecía.

 A raíz de esto, él empezó a sentirse ahogado, decidió irse de su casa, se graduó y ahora es tecnólogo, sin embargo, la vida le tenía preparado algo mucho más extravagante y atrevido, —fue un momento duro, me dio una hemorragia pulmonar, cuando lo superé me di cuenta de que sí tenía amigos—. Conoció a Afrodita, BellaTrix, Yulia y juntas crearían “El Aquelarre” una casa de Drag Queens (personas que a través del maquillaje se transforman y juegan con los roles de género, usualmente hacen shows de baile) con un estilo gótico y rockero.

Pasaron 3 años, Anderson o Andy (nombre que le dio a su personaje Drag) ya era independiente, pese a esto, decidió volver una vez más con su tía —quería pagar un arriendo, no quería sentirme atrapado por el yugo familiar de nuevo—. Aunque, esto no duró mucho, se mudó con sus amigas, ahora es libre y feliz, la relación con su tía mejoró, pero no con su padre, — ni siquiera sabe que soy Drag y si se entera no sé cómo reaccionaría—.

 Separadas por el juez (Violación de derechos)

 El pasado 31 de agosto del 2020 el juez décimo civil de Cartagena, Bolivar emitió una controversial decisión del caso de Julieth del Carmen Ramos Rivera y Guskary Alejandra Vásquez Santiago, las dos ciudadanas buscaban contraer matrimonio civil, a lo que el juez Ramiro Eliseo Flórez Torres falló en contra, alegando a su moral cristiana.  Según el diario El Tiempo, el funcionario público declaró —no puedo casar a dicha pareja del mismo sexo porque ello contraria mi moral cristiana, va en contra de mis principios esenciales—.

Sabemos que en Colombia la unión de parejas del mismo sexo es permitida desde el 2016, la corte constitucional falló a favor mediante la sentencia C 577 de 2011 para tales uniones y en el 2016 emitió la sentencia de unificación 214 que legisló y entronizó el matrimonio y adopción gay. Por ello, a causa de la negativa, se dio un movimiento en Twitter con el hashtag #LaHomofobiaNoEsCristiana que se volvió tendencia a nivel nacional.

Por su parte, las afectadas impusieron un recurso de reposición para que su demanda fuera reconsiderada. No obstante, casi un mes después del fallo, el mismo juez (Ramiro Flórez Torres) vuelve a negarse al asunto, tras reforzar sus pasados argumentos el funcionario expidió un documento de 28 páginas donde se abre al debate sobre el derecho de objeción que deberían tener los jueces de la república para alegar ante ciertas leyes y poder dar la decisión de un caso.

Al día de hoy no se han tomado cartas en el asunto, pese a que Colombia es un estado laico y está prohibido ante la ley que las creencias y convicciones de los funcionarios intervenga en las decisiones y fallos de los casos.

Es difícil ser gay en Sucre (Violencia física)

Luis Fernando Álvarez Campuzano es un adolescente de 17 años residente de Sincelejo, Sucre, en el barrio Altos del Rosario. En esta ciudad del Caribe colombiano Luis ha sufrido acoso por su sexualidad desde pequeño, se identifica como un hombre gay y no tiene miedo de expresarlo ante los demás, al contrario, se convirtió en objeto de burlas y chistes, todo por su orientación sexual.

El joven, como de costumbre, salió el 31 de julio con destino a su trabajo a eso de las 2:45 PM, cuando la pesadilla comenzó. Un vecino de su misma edad que lo “molestaba” por sus preferencias comenzó a llamarlo con palabras despectivas — mariquita, loquita— eran unos de los términos que usaba para dirigirse a Campuzano, entre una discusión de los jóvenes su agresor buscó un machete y de un solo tajo le cortó el brazo.

—Me duele mucho, ayúdenme por favor—, gritaba Luis Fernando lleno de dolor postrado en el suelo. Posterior al hecho, la policía ejecutó la captura del victimario, pese, al no estar presente un funcionario de Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) no se pudo ejecutar el procedimiento y quedó en libertad.

Días después, el 19 de agosto el Juzgado Primero Municipal de Infancia y Adolescencia de Sincelejo, en desarrollo de la audiencia se le imputaron cargos como tentativa de homicidio agravado a razón de la orientación sexual de la víctima. Pese a esto, no aceptó los cargos y se le incorporó a un Centro de Atención Especial (CAE) no obstante, esto se dará un mes después de emitida la orden, el ICBF debe asignar el lugar de reclusión, mientras tanto, se encuentra ubicado en otra residencia, teniendo en cuenta que es vecino de la víctima.

Por parte de Luis las redes no se hicieron esperar y lo apoyaron creando el movimiento #LuisNoEstáSolo. Por otro lado, La organización Sucre diversa inició una colecta virtual para comprar una prótesis y cubrir los gastos médicos que el joven Sincelejano necesitaba, superando las expectativas se lograron recaudar más de 51 millones de pesos. — Es difícil ser gay en Sucre— afirma Álvarez Campuzano, quien con palabras de reconcilio comenta a la Revista Semana “yo quiero hacer campaña, yo no quiero que lo que me pasó a mí le pase a alguien más y quiero que mis compañeros del colegio entiendan que es muy feo que me señalen”.

Con Juliana son 28 (Asesinato) Juliana Giraldo era una mujer transexual de 38 años que fue asesinada a manos de un uniformado del Ejercito Nacional de Colombia en Miranda, Cauca. El pasado 24 de septiembre la mujer se movilizaba en un automóvil junto a 3 personas más, entre ellas su pareja. Al encontrarse con un retén improvisado del ejército, los uniformados piden que se detengan a lo que el vehículo donde iba la víctima obedece.

Testigos aseguran que no se trató de ningún operativo, puesto que los militares habrían salido de un matorral, para después abrir fuego de forma indiscriminada. — Me mataron a Juliana, le pegaron un tiro en la cabeza, ayúdenme por favor—, pedía entre súplicas Francisco Larrañaga, pareja sentimental de la afectada y también conductor del vehículo. —El Ejército Nacional se me tiró la vida— expresa el esposo de Juliana en un vídeo que grabó en el lugar de los hechos.

Según el Comando Específico del Cauca del Ejército, cuando soldados del Batallón Alta Montaña Número 8 José María Vezga realizaban “labores de control militar de área, una mujer resultó muerta a causa de un disparo por parte de un integrante de la Fuerza”. Se pensaba que el carro estaría cargado de drogas y armas, al contrario, no resultó así, el automóvil estaría limpio. Aún quedan muchas preguntas y el caso está lleno de incógnitas, la primera teoría apunta a un crimen de odio, de transfobia.

A causa del hecho y la viralización del video publicado por el marido de Juliana Giraldo salieron voces repudiando este acto. la Red Comunitaria Trans, una organización defensora de derechos humanos exigió justicia por su asesinato —Juliana Giraldo Díaz no murió, a Juliana la mataron. La asesinaron a sangre fría y en estado de indefensión—. Con este suceso aumenta a 28 mujeres trans asesinadas solo en lo que va del 2020, se espera que los hechos se esclarezcan en los próximos días.

En Colombia ser lesbiana, gay, bisexual, transexual, transgénero o Queer (una identidad sexual o de género que no corresponde a las ideas establecidas de sexualidad y género) es una pesadilla, se es invisibilizado, marginado y violentado. Personas como Anderson, como Julieth del Carmen y Guskary Alejandra, como Luis Fernando y Juliana solo son ejemplos del martirio que representa ser diferente en Colombia.