Luchando por no desistir: la situación de las divisiones menores de fútbol en Perú

Para enero de 2017, la Federación Peruana de Fútbol reconoció el principal problema del fútbol formativo en el Plan de Menores. Los jugadores entre 13 y 18 años estaban sumergidos en una brecha que estancaba su crecimiento. Y si los jóvenes que pertenecían a dicho rango de edad enfrentaban esta situación en un mundo pre-pandémico, ¿vale preguntarnos cuán perjudicial es la suspensión indefinida de las actividades formativas de estos chicos por Covid 19? 

Sí, y es que luego de un año y tres meses, las divisiones menores del fútbol peruano siguen detenidas. Por tal razón, en el siguiente reportaje, los testimonios de dos jugadores sub 17 nos ayudarán a dar cuenta de la problemática que los aqueja y sus posibles consecuencias.

Marzo de 2020. Andrew Jiménez, entonces jugador sub 17 de Sporting Cristal, tenía entrenamiento en su club. Era viernes. Hasta allí, había arrancado como titular en los partidos anteriores gracias a su buena pretemporada. Sentía que podría ser un buen año y, como cualquier otro día, tomó su taxi. Sin embargo, en el camino, recibió una notificación.

Me agarra en uno de los mejores momentos de mi preparación. Me agarró yendo al entrenamiento, recuerdo que estaba en el taxi y nos escriben a todos que el entrenamiento se cancelaba», confiesa Andrew.

Ese mismo día, el expresidente Martín Vizcarra comunicó a la población el primer caso de la Covid-19 en territorio peruano. Dos días después, decidió establecer un estado de emergencia en todo el país. Durante 15 días, los peruanos debían aislarse socialmente de manera obligatoria. Solo por 15 días.

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15 meses

Entre el 19 y 21 de junio de 2021, surgió una iniciativa entre periodistas deportivos, medios informativos, entrenadores e hinchas. #QueVuelvaElFutbolDeMenores fue el hashtag elegido para dar eco a la voz a los miles de jóvenes con un futuro incierto. ¿La razón? Los 15 meses de para en los que se encuentra la actividad formativa desde el mensaje a la nación de Vizcarra.

Al inicio, uno suponía que el paro iba a ser de dos semanas. Después, estaba con la ilusión de que iba a ser un mes. Pero la constante fue creciendo y al tercer o cuarto mes me di cuenta de que no iba ser un tiempo corto, sino a lo largo del año», dice Jiménez.

  Andrew puede desempeñar la función de mediocampista y defensor central   Foto: Formativo Celeste

Hasta la fecha de este reportaje, la FPF aún no dispone del permiso para reanudar las competencias de las divisiones menores de los clubes. El Director de Menores de la FPF, Ernesto Arakaki, reiteró en múltiples ocasiones los escenarios que contemplaba la federación para iniciar con la competencia juvenil. Escenarios que la pandemia de la Covid-19 han imposibilitado.

Salvo el reinicio virtual de los centros de alto rendimiento regional y el entrenamiento de las selecciones menores, el Torneo de Reservas y los demás certámenes no encuentran fecha de retorno. De hecho, se esperaba que el primero pueda realizarse entre abril y mayo de 2021. Según el director periodístico de Fútbol de Menores, Gonzalo Santiago, todo dependerá de la velocidad del proceso de inoculación.

Luis Valverde, ex Universidad San Martín, Deportivo Municipal y actual volante sub 17 de Cosmos, se sincera sobre las posibilidades de llegar a ser futbolista profesional en un contexto así.

Honestamente, lo veo muy difícil, pero tampoco imposible», confiesa.

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Quedarse o partir

En 2020, julio, agosto y octubre. En 2021, abril y mayo. Estas eran las fechas estimadas para el regreso de la competencia de menores. Empero, la realidad es que los jugadores juveniles han estado entrenando virtualmente en sus casas a través de videollamadas o sesiones de Zoom.

No perder la forma física es el objetivo de estos entrenamientos. Y, aunque también se hagan trabajos cortos con pelota, la pérdida de sensibilidad en el pie por el poco espacio es un efecto secundario.

Lo más difícil fueron los trabajos con el balón. En mi casa no tengo tanto espacio y era muy difícil», cuenta Luis Valverde.

Valverde jugando en Academia Cosmos antes de que iniciara la pandemia. Foto:CPM Deportes

Según Gonzalo Santiago, a esta secuela, se le une inevitablemente la pérdida de forma física. Y es que, aunque las sesiones virtuales traten de evitarla, el director periodístico de FDM sostiene que la exigencia de un partido es muy diferente. De hecho, Luis lo ha vivido.

Cuando jugué un partido de práctica de nuevo, me sentí otro. Honestamente, no podía ni correr», confiesa entre risas.

Andrew pasó por una situación similar cuando debutó en su club colombiano.

En Bogotá, Colombia, al ser altura, me costó muchísimo. A los primeros 5 minutos me metí un alargue y sentí que no agarraba aire por ningún lado», asegura riéndose.

Masakatsu Sawa, ex delantero de Deportivo Municipal, es un futbolista que no hizo divisiones menores y aún así logró tener una carrera profesional. Desde su experiencia, no duda en que los jóvenes recuperarán su forma rápidamente. Para él, lo más preocupante es que su formación esté interrumpida y, por la situación, teme que continúe así durante más tiempo.

Andrew Jiménez sentía que así podía ser y, dado el contexto, buscó acelerar una meta que tenía desde hace tiempo: salir al extranjero.

En los nueve meses previos a irme, me metí a un personal training para aumentar mi masa muscular y a un entrenamiento personalizado para estar bien técnicamente. La idea es que podamos crecer, no estancarnos y sabíamos que iba a pasar eso por Zoom», explica.

   Andrew en uno de sus partidos en Deportivo Lyon en Bogotá, Colombia.   Foto: Club Deportivo Lyon

Argentina y España fueron opciones, pero fue El Club Deportivo Lyon de Colombia quien llegó a un acuerdo con él y Sporting Cristal para que partiera a préstamo en abril. Hoy, Andrew lleva dos meses fuera e incluso ha cambiado de club: Fútbol Paz de Cali. ¿Su objetivo? Intentar quedarse en el país norteño hasta fin de año para tener el mayor roce competitivo posible.

Una lucha interna

Andrew y Luis llevan más de un año luchando para no desistir de su sueño de ser futbolistas. A pesar de las complicaciones provocadas por la pandemia que enfrentamos, han buscado opciones para seguir el camino. Pero este viaje no solo es difícil por los estragos físicos que pueda causar, sino también psicológicos.

¿Te imaginas entrenar en tu casa solo, no ver a tus compañeros, no saber cuándo terminará la pandemia y qué será de tu futuro? Decir que no te afecta emocionalmente sería difícil de creer.

Aunque Luis Valverde haya tenido claro que tarde o temprano la competencia de menores va a volver, reconoce que la situación que ha vivido durante este tiempo lo llegó a desgastar mentalmente.

Hubo días en los cuales me sentía decepcionado. Quería parar, sentía que no podía más», revela.

Por su parte, Andrew admite que ha pasado noches preguntándose si lo que ha estado ocurriendo es de verdad. Eso sí, señala que su relación con Dios le ha dado las fuerzas para seguir adelante.

Era difícil de asimilar. Uno a veces no entendía por qué estaba pasando esto justo ahora, en la etapa de formación que es la más decisiva para nosotros», cuenta.

Más difícil se volvió cuando algunos de sus compañeros se veían obligados a desertar de su formación futbolística. Mientras que Luis ha tenido compañeros que renunciaron por temas económicos, algunos amigos de Andrew lo están considerando.

Conozco varios que están apunto de renunciar. Las oportunidades ahorita son pocas y te hacen creer que el fútbol no es lo tuyo», señala Jiménez.

El psicólogo deportivo Leopoldo Caravedo, de la Sociedad de Psicología del Deporte y el Ejercicio, advierte que, aunque el fútbol sea una disciplina colectiva, el abandono deportivo es alto. Asimismo, añade que esto podría incitar a otros compañeros a hacerlo también o afectar su estado emocional.

Cuando ven a un amigo salirse, van perdiendo el sentido de pertenencia y cercanía con el equipo. Suelen pesar para qué seguir si el otro ya no lo hace», indica Caravedo.

Masakatsu Sawa, además de lograr ser futbolista sin tener formación desde menores, sufrió una lesión durante su juventud que lo alejó más de un año de las canchas. Por esta razón, entiende el malestar y deja el siguiente mensaje a los jugadores peruanos en formación:

Ese foco que tienen para querer ser futbolistas, que no se apague. Manténganse con mucha calma, en forma, aliméntese bien y prepárense para cualquier momento. El futuro son ustedes, los menores y las reservas».

A la fecha, Andrew se encuentra de visita en Lima porque extraña mucho a su familia, pero sabe que tiene que hacer sacrificios. Eso es lo que le ha aprendido de esta situación. Por su parte, Luis continúa estudiando, entrenando y esperando el regreso de la competencia. Dentro de lo negativo, ambos rescatan que deben ser fuertes los momentos más duros y ser pacientes hasta que vuelva el fútbol de menores en Perú.