Uruguay: más puestos de trabajo = una olla en cada casa

El pasado primero de octubre se llevaron a cabo movilizaciones en diferentes localidades del departamento de Canelones, Uruguay, con el fin de visibilizar a las ollas populares que desde el inicio de la pandemia por la COVID-19 están ayudando a contribuir con un granito de arena en abastecer una de las necesidades básicas del ser humano, el alimento.

En localidades tales como Estación Atlántida, Parque del Plata, Las Vegas, La Floresta, San Luis, Cuchilla alta y Jaureguiberry, se llevaron a cabo los movimientos bajo el lema “Olla presente, Estado ausente”.

En marzo del 2020 se declaró emergencia sanitaria en Uruguay a raíz de la pandemia, como consecuencia muchas escuelas cerraron, los niños que acudían al comedor de esta se quedaron sin uno de los alimentos diarios (el almuerzo) y muchas familias se quedaron sin trabajo. Como resultado, los vecinos de las diferentes zonas se unieron a favor de la población para crear ollas populares.

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“Hemos llegado a abastecer alrededor de 60 familias, varían algunas veces, pero el año pasado por ejemplo dábamos viandas, 200 y pico de viandas, lo hacíamos por fin de semana. En verano, por falta de tiempo empezamos a entregar canastas en vez de cocinar, (..) hoy en día estamos dando alrededor de 189 platos diarios, lunes, miércoles y viernes” nos cuenta Mónica Pereyra, una de las fundadoras de la olla de Parque del Plata.


Ricardo Enrique Suárez Riquenes

Olla presente, Estado ausente.

Mónica Pereyra nos dice que desde la Intendencia de Canelones han recibido varios insumos, pero que no son suficientes para la cantidad de gente a la que le están cocinando y la cantidad de veces a la semana que cocinan. En cuánto al sustento principal, nos cuenta que estas ollas han podido abastecerse gracias al vecino que viene y aporta, traen donaciones de todo tipo.

Estas movilizaciones se llevaron a cabo ya que quieren hacer visible a las ollas, porque cada vez hay más gente que las necesita y no se vé algo a futuro que vaya a mejorar después de tanto tiempo.

“Hay una realidad y es que en este país hay mucha falta de comida, no queremos que siga habiendo ollas, hay muchas por todo Canelones, por todo el Uruguay. Queremos evitar eso, queremos que no se tengan que hacer ollas, queremos que cada uno se pueda cocinar en su casa” agrega Pereyra, haciendo hincapié en la necesidad de que las ollas desaparezcan a través de nuevas fuentes de trabajo que permita a cada familia sustentarse a sí misma.