No más víctimas de la delincuencia financiera

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En tiempos donde la tecnología se amalgama con los itinerarios, información personal, trámites y la seguridad, los individuos deben tener mucho más cuidado. 

Las estafas ocurrieron siempre, podría ser el punto inicial de todo. Lo que sucede es que con el pasar de los años, tanto por la evolución como el acceso al daño financiero, están más cercanos a las personas.

Los robos tradicionales aún se manifiestan, pero la posibilidad de tener toda tu información de cualquier índole en tu celular, también lleva un gran riesgo. Esto no quiere decir que la tecnología esté mal o que debemos dejar de utilizarla, sino que se debe ser más precavido. 

Desde la página web de la INTERPOL (La Organización Internacional de Policía Criminal) se indica que “siguiendo algunas normas de sentido común puede reducirse drásticamente el nivel de exposición y el riesgo de caer víctima de los estafadores.”

Algunas cuestiones

Durante la pandemia de COVID-19 se presentaron varias situaciones en las cuales muchos estafadores intentaron lucrar con la “venta” de mascarillas frente a la escasez que sufrieron varios países en el mundo. 

Sobre esto, hubo un crecimiento de páginas web, redes sociales, correos electrónicos falsos, etc. En donde planteaban el acceso mediante la venta de esa herramienta solicitada por los Ministerios de salud de casi todo el mundo y por Organizaciones Internacionales como la OMS. 

Estafa por mail

También existieron intentos de fraudes utilizando organizaciones, como ocurrió en Uruguay. En el pequeño país hubo quejas públicas en redes sociales. Los usuarios indicaron que les llegó a su mail personal un correo electrónico de parte del “Correo Uruguayo” y decía que tenían un paquete listo para pagar y levantar. Lo llamativo era el formato del mail bastante distorsionado y el dominio, ya que el mismo no correspondía al de la agencia.

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La preocupación es que existe el Correo Uruguayo, el mismo es la agencia nacional de correspondencia y estaban utilizando su logo para robar datos. Una forma de corroborar si es cierto que llegó un paquete, en caso de que esperes uno, es ingresando el número de rastreo en la página principal de la institución. No deben ingresar al enlace si se posee la sospecha de no ser 100% seguro. 

Estafa por llamada

Esta clase de situaciones son las más frecuentes. Lamentablemente por miedo, desconocimiento y/o no solicitar ayuda a la policía o la ineficiencia de la misma, ocurren grandes movimientos de estafa. 

En ocasiones utilizan como objetivo a personas mayores de edad o personas que, al no tener el conocimiento adecuado, pueden ser rápidamente vulneradas. Por  lo general, las llamadas corresponden a un «secuestro», «ofrecimiento de un servicio», entre otros.

Desde la Organización Internacional

Dentro de la web de la INTERPOL, marca que “en muchos casos los estafadores se hacen pasar por empresas legítimas, utilizando nombres, sitios web y direcciones de correo electrónico similares, con miras a engañar a los ciudadanos desprevenidos, llegando incluso a captarlos activamente mediante e-mails y mensajes que cuelgan en las plataformas de los medios sociales.”

Por ello, hay que tener ciertas alertas al momento de presentir o evaluar la posibilidad de ser víctimas, para cuidar su salud y situación económica:

  • Verifique de forma independiente la identidad de la empresa o persona que ofrece los artículos, antes de realizar alguna compra.
  • Sea consciente de la existencia de sitios web fraudulentos: los delincuentes utilizan a menudo una dirección web que tiene un aspecto casi idéntico al de la verdadera dirección; por ejemplo, “abc.org” en lugar de “abc.com”.
  • Antes de efectuar una compra, consulte los comentarios sobre la empresa de que se trate; por ejemplo, puede que otros clientes se hayan quejado de no recibir los artículos prometidos.
  • Desconfíe si le piden que efectúe un pago a una cuenta bancaria situada en un país distinto del país en que está radicada la empresa.
  • Si cree que ha sido víctima de una estafa, prevenga al banco inmediatamente para que interrumpa el pago.
  • No haga clic en enlaces ni abra archivos adjuntos que no esperaba recibir o que provengan de remitentes desconocidos.
  • Tenga cuidado con los e-mails que no ha solicitado en los que le ofrezcan equipos médicos o le soliciten información personal para efectuar un control médico. Las verdaderas autoridades sanitarias no suelen ponerse en contacto con los ciudadanos de esta manera.

Más información: 

https://bit.ly/3tpWN2c