Normalicemos la educación sexual para todos y todas

¿Sabías que, en promedio, a los 8 años es cuando los estudiantes tienen su primer contacto con la pornografía? Estas son las conclusiones a las que llegaron en el estudio ‘Nueva pornografía´ elaborado por la Red de Jóvenes e Inclusión Social y la Universidad de Illes Bareales.

El uso de las tecnologías móviles es una de las principales causas por las cuales los estudiantes consumen estos contenidos.

Aquí es donde es importante la educación sexual, tanto en las escuelas, como en los hogares.

¿Qué es la educación sexual?

La educación sexual hace referencia a la enseñanza, difusión y divulgación de la sexualidad humana en todas las etapas de crecimiento, así como de los aparatos reproductores femenino y masculino, la orientación sexual, relaciones sexuales, planificación, métodos anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual, reproducción, etc.

Es un aprendizaje que comienza desde temprana edad, y su fin es instruir y brindar datos necesarios para aquellos que piensen tener una vida sexual activa.

Esta información debe ser compartida dentro de las escuelas, cursos especializados, instituciones médicas, e incluso en internet es posible encontrar sitios especializados de este tema (importante acceder a lugares especializados con expertos en el tema).

¿Por qué es importante la implementación de educación sexual?

La educación sexual empodera a los jóvenes para mejorar sus capacidades de análisis, comunicación y otros útiles para la vida, logrando garantizar una salud y bienestar en términos sexuales, derechos humanos, relaciones sanas y normas culturales y sociales.

También lee : Brote de covid en Hospital de Clínicas de Uruguay

¿Sabías que, a nivel mundial, un 34% de jóvenes saben con precisión como es la prevención y transmisión de VIH? O incluso que en algunas partes del mundo 1 de cada 3 niñas sabe que es la menstruación.

Dudas y opiniones respecto a la educación sexual, siempre van a existir, es por eso por lo que es importante que, quienes hablen del tema, sean expertos como especialistas sexuales o médicos.

Otro punto que no debemos olvidar es que es importante evitar difundir información de dudosa procedencia o no confiable a otras personas, en caso de no saber del tema, puede causar desde pequeños errores, hasta los más graves.