Suicidio: personas, no cifras

“Cada año, el suicidio se encuentra entre las 20 principales causas de muerte a nivel mundial para personas de todas las edades. Es responsable de más de 800.000 muertes.

Por cada suicidio, aproximadamente 135 personas sufren un dolor intenso o se ven afectadas. Esta asciende a 108 millones de personas por año que están profundamente impactadas por el comportamiento suicida.

Por cada suicidio, 25 personas se intentan quitar la vida y muchas más tienen pensamientos serios de suicidio.

El suicidio es el resultado de una convergencia de factores genéticos, factores de riesgo psicológicos, sociales y culturales y otros, a veces combinado con experiencias de trauma y pérdida. Las personas que se quitan la vida representan una heterogeneidad grupo, con causas únicas, complejas y multifacéticas influencias que preceden a su acto final. Tal heterogeneidad presenta desafíos para los expertos en prevención del suicidio. Estos desafíos pueden superarse adoptando un enfoque multinivel y cohesivo para la prevención del suicidio.”

Suena fácil, ¿No? Enfoque multinivel, etcétera. Ahora déjame contarte por qué no es sencillo. Aquí arriba tenemos cifras, estadísticas, estimaciones. Voy a hablarte en personas.

H

H era un amigo cercano de la familia. Tendría unos 45 años al momento, quizás más. Padecía una depresión profunda que cambió su persona sonriente y siempre en movimiento por una figura somnolienta y decaída.

H pasó por dos intentos de suicidio fallidos y un largo tratamiento, que no estuvo exento de los oportunistas de siempre que ofrecen constelaciones, tabla ouija y planos superiores.

En abril de 2019, H se quitó la vida. El día anterior estuve con él y pudimos conversar un poco de sus últimos años, una especie de última confesión.

H dejó dos hijos y una esposa, sus padres y amigos que aún hoy lo llevamos en la mente. 

L

“Quiero
Verte la cara
Brillando como una esclava negra
Sonriendo con ganas, nena.
Lejos, lejos de casa”

                                                         Eiti Leda-Serú Girán

Fue en 2017 o 2018, no recuerdo. Recibí una invitación para una feria de poesía en homenaje a una joven que se había quitado la vida recientemente. No llegaba a los veinte años.

Ella era fotógrafa, había documentado la boda de su hermana y era habitué de las reuniones artísticas. Fanática de Serú Girán, la feria se llamó “Eiti leda”, en homenaje a una canción que la conmovía profundamente.

Hasta hoy recuerdo el día en que la vi leer. Todavía la recuerdo a ella, a pesar de nunca haber cruzado palabra.

B

B fue mi amistad de muchos años, el amor de mi vida y una persona que aún hoy tiene un lugar especial en mi corazón. Hace relativamente poco tuve acceso a fotos de su diario en la época que éramos compañeras.

B festejaba los días en que no se autolesionaba, o cuando lo hacía poco. B no tenía oportunidad de hablar con su familia. Quería quitarse la vida desde muy temprana edad. B estaba sola conmigo al lado, y yo no lo sabía.

B sobrevivió al estigma y a sus propios flagelos.

F

Mis ideaciones suicidas comenzaron a los quince años. El único espacio en que se hablaba de suicidio era bien en Tumblr, donde se romantizaba el concepto al extremo, o en alguna charla en la que se demonizaba la dolencia psicológica.

Pasarían tres años, más autolesiones y ligeros intentos de perder la consciencia hasta que recibiera ayuda. Sin embargo, bien podría no haber llegado.

2016, Universidad de Mendoza. Estudiaba la Licenciatura en Psicología. Clase de Psicología del Desarrollo con un profesor muy religioso y de ética cuestionable.

“No es lo mismo cuando una persona llega a la consulta con lesiones en el brazo para llamar la atención que cuando realmente tiene un trastorno” comenzó el hombrecito, “es fácil diferenciar a una chica que se raspó apenas el brazo para hacerse de un paciente con trastorno límite, que se autolesiona por placer”.

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Yo estaba en tratamiento hacía dos años por un diagnóstico provisorio de trastorno límite de la personalidad. En ese tiempo me autolesionaba, pero no por placer. Buscaba una salida al dolor, no lo disfrutaba, y no tenía forma de decirlo sin enfrentar las miradas acusadoras.

Escondí mis cicatrices por muchos años. Aún lo hago. Todavía me avergüenza hablar del suicidio, me sigue doliendo la indiferencia.

No estás solo/a

A medida que crecía, conocí a más personas. Algunas de ellas conocían a otras que habían intentado quitarse la vida o lo habían logrado. No lo hablamos de esto tanto como deberíamos, pero todos estamos unidos por el dolor. Todos escuchamos a alguien o estuvimos ahí.

“Lo hace para llamar la atención”; “No llores”; “Tenés que estar bien”; “Sé fuerte”; “Pareciera que te gusta sentirte mal”; “Siempre buscás una excusa para estar mal”; “Hay gente que está peor” rápidamente se transforman en “Cómo no lo vi venir” cuando se nos acaban las oportunidades para dar una mano a quien está con el agua al cuello.

En vez de ceñirnos a los síntomas, clichés y señales estandarizadas, escuchemos a quien tenemos al lado.

No es vivir con la filosofía del arrepentimiento. Es tender una mano cuando la vida aprieta a alguien que nos importa, para que los planes no se conviertan en recuerdos utópicos, para que no haya más H, L, B y Florencias, en ningún rincón, nunca más.

Para no perder a otro amigo, padre, pareja o familiar, para que nadie más atraviese el dolor en soledad.

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. Hoy, cada 40 segundos, alguien en el mundo se quita la vida. En 2019, 12 millones de adultos solo en Estados Unidos pensaron seriamente en el suicidio, 3,5 millones planearon un intento de suicidio y 1,4 millones intentaron suicidarse.

A pesar de lo que creas o te hagan creer, nunca estás solo/a. Jamás lo estarás.

Argentina

Línea de prevención del suicidio – ayuda al suicida en línea
TELÉFONO: (54-11) 5275-1135 o 135 desde Buenos Aires y GBA

Hablemos de Todo
Correo electrónico: contacto@hablemosdetodo.gob.ar
Directorio telefónico

Bolivia

Teléfono de la esperanza
La Paz: 2248486

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Ecuador

Teléfono de la esperanza
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España

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Honduras

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San Pedro Sula: (00 504) 2558 08 08

México

Instituto Hispanoamericano de Suicidologia, A.C
Teléfono: +5255 46313300
Correo electrónico: info@suicidiologia.com.mx

Decide Vivir México, A.C.

Perú

Sentido (Centro Peruano de Suicidología y Prevención del Suicidio)
Teléfono: 01 498 2711

Teléfono de la esperanza
Lima: (00 51 1) 273 8026

Puerto Rico

Línea PAS (Primera Ayuda Psicosocial)
Teléfono: 1-800-981-0023

Uruguay

Último recurso
Teléfono: 0800-Vive (8483)

Venezuela

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